24 may. 2011

Sirena Varada


Sentada en la orilla de un mar de nada
la luz desintegro cada una de sus lagrimas
desierto de una paranoia que un loco amor creaba
quedo una ilusión en la arena varada

tantas vueltas de un reloj en vano
el tiempo se mostro trágico al perderse
dando vida a la realidad que hace daño
a las horas nuevas mirando el pasado

se queda inmóvil sin una razón por cual reír
se engaña pensando ser culpable
de un final que hace tiempo se veía venir
y que dolorosamente una boca debió escupir

dejando promesas retorciéndose entre un desierto
y una mar de lagrimas a punto de desaborar
inmensos sueños de futuro y familia muertos
y amargos recuerdos de lo que ayer fueron dulces besos